Jumilla

HISTORIA
sin-tituloPara introducirnos en la historia de una encrucijada de caminos y culturas, como es la Comarca de Jumilla, es preciso remontarnos a la protohistoria, con el mundo ibérico en pleno florecimiento. El poblado de Coimbra del Barranco Ancho se puede considerar como el primer núcleo urbano de la comarca que fue destruido de forma violenta a principios del siglo II a. C. Con la llegada de los romanos a la península y su sentido práctico de la vida, se ocupó la Comarca de Jumilla por el sistema de centuriaciones, es decir, cuadriculando y distribuyendo las tierras de cultivo entre los legionarios una vez licenciados de sus tareas bélicas. Esto dio origen a las “villas” que tan abundantes son en la Comarca y que tan ricos restos materiales nos han legado, como los magníficos mosaicos pertenecientes a la Villa de los Cipreses, del siglo IV d. C., que se pueden contemplar en el museo municipal Jerónimo Molina. De época romana son El Casón, monumento paleocristiano del siglo V, que es uno de los pocos que quedan bien conservados en la Península Ibérica, y el dios “Hipnos”, estatua de bronce encontrada cerca de El Casón, y en la actualidad en el Museo Nacional de Berlín. Jinetes Ibéricos de CoimbraLa llegada de los pueblos bárbaros a la zona ha quedado reflejada en la toponimia conservada en la actualidad y que obedece al reparto de tierras que llevaran a cabo los visigodos.La irrupción árabe nos ha dejado abundantes huellas, tanto materiales como toponímicas, pudiendo destacar El Castillo como yacimiento más importante, ya que la ubicación de un núcleo importante de población en el cerro de El Castillo, dará origen al asentamiento definitivo de la ciudad.Jumilla pasó a dominio musulmán por el tratado de Tudmir o Teodomiro, firmado en el año 713. Pasadas las vicisitudes de todas las oleadas islámicas, durante el último período de reinos taifas, Murcia es gobernada por el reyezuelo independiente Abenhud que hacia el año 1241 ve peligrar su reino, su vida y la de sus súbditos, amenazada por dos flancos. Por el Norte las tropas de Fernando III El Santo capitaneadas por su hijo el príncipe Alfonso (futuro Alfonso X El Sabio). Por el Sur la enemistad del monarca murciano y el monarca granadino Aben Alhamar. El monarca decide pactar con el príncipe Alfonso y queda incorporada Murcia a la corona de Castilla, y con ella Jumilla.Durante el reinado de Alfonso X, este visitó Jumilla y mandó construir una iglesia dedicada a Santa María de Gracia, junto a la torre del homenaje de El Castillo. Jumilla se incorpora a la Corona de Aragón a consecuencia de los problemas sucesorios creados tras la muerte de Alfonso X entre las coronas de Castilla y Aragón. Es precisamente bajo la dominación aragonesa cuando se elabora el primer documento histórico dedicado íntegramente a Jumilla, “la carta de amojonamiento del término de Jumilla” en el año 1327. La población no soportaba bien la rigidez de su señor, un hombre de carácter fuerte y mano de hierro, por lo que pidió ayuda al rey de Castilla Pedro I, ofreciéndole respaldo desde el interior si se decidía a tomar la fortaleza; para dicha empresa designó el monarca a su hermano el Infante D. Fadrique, pasando Jumilla definitivamente a la corona de Castilla el 27 de abril de 1358.Antiguo EscudoEn el año 1445, Jumilla pasó a formar parte del señorío de los Villena, de quien dependería hasta el siglo pasado, cuyos marqueses fomentaron la agricultura, la ganadería, el comercio y las construcciones religiosas, esta últimas ya habían sufrido un fuerte impulso unos años antes, con la construcción de la Iglesia de Santa María del Arrabal a predicamento de San Vicente Ferrer. Por estas fechas la población había abandonado el recinto amurallado de El Castillo, y fue descendiendo por la parte oriental del cerro hasta la llanura. Arriba en el centro del Castillo, solo quedaron dos testigos de excepción: La Torre del Homenaje y la Iglesia de Santa María de Gracia.Entre los siglos XVII y XVIII nacen dos ilustres jumillanos, el Arzobispo Lozano (Virrey de Nápoles) y el historiador Juan Lozano y Santa.Es el 17 de julio de 1911 cuando el rey Alfonso XIII nombra a Jumilla ciudad y a su Ayuntamiento le concede el título de excelentísimo.
MONUMENTOS
Destacamos sólo algunos de los monumentos más emblemáticos de Jumilla.

EL CASTILLO
Sus primeras fortificaciones se remontan a la Edad de Bronce y civilización tras civilización, se han ido sucediendo en él, debido en gran parte a su situación privilegiada. En la Edad de Hierro, formaron los íberos un gran poblado fortificado y más tarde entran las legiones romanas y fortifican el cerro, construyendo parte de la muralla que se conserva hoy día. De esta época se encuentran restos de cerámica “sigillata” del siglo I d. C., lo que nos da una idea, de la temprana penetración, en Jumilla, de las legiones romanas.Transcurren siete siglos, hasta que en abril del año 713 las tropas árabes cruzan las tierras de Jumilla en su intento de penetración por la península y comienzan la construcción de la fortaleza árabe, sobre las antiguas ruinas romanas. La estancia de los árabes en Jumilla fue de cinco siglos, hasta que en el año 1241 fue conquistada por las tropas de San Fernando, integrándose por primera vez a la corona de Castilla. Al año siguiente de la conquista, el rey don Alfonso X el Sabio hizo regalo a Jumilla de una imagen de la Virgen de Gracia, construyéndose una ermita, hoy en ruinas, sobre lo que fuera la antigua mezquita árabe.Interior Castillo de JUMILLAEn 1288 se rinde el reino de Murcia a la corona de Aragón, por lo que el Castillo de Jumilla pasa de castellano a aragonés, cosa que no gustó a los habitantes de Jumilla y su castillo, por lo que mandaron pedir al rey de Castilla don Pedro I que conquistase el castillo para la corona de Castilla, a lo que accede en la mañana del 27 de abril de 1358, concediéndole el rey a Jumilla los privilegios de Carta Puebla y al mismo tiempo el actual escudo de la ciudad, basado en dicha batalla.En 1461 el marqués de Villena levantó la fortaleza casi tal como la conocemos hoy día, con sus tres pisos, sótano y terraza, poniendo en ella el escudo de sus armas.PALACIO DEL ANTIGUO CONCEJO
Realizado a mediados del siglo XVI, es obra de Julián de Alamíquez. El edificio es del más puro estilo manierista, a pesar de estar algo reformado, es el único ejemplo de arquitectura civil, no militar, dentro del renacimiento de Murcia.

Tiene tres cuerpos horizontales separados por cornisas. El primero, al que se accede por una escalinata, tiene dos amplios arcos que descansan sobre tres gruesas columnas, de orden toscano, que daban cobijo a la lonja. En el segundo cuerpo se encontraba el Salón de Plenos del Concejo y el tercer cuerpo, el más llamativo y majestuoso, es una arcada de columnas torsas o salomónicas entrelazadas, elemento muy arraigado en las construcciones del marquesado de Villena, flanqueadas por las armas de la villa. En su parte posterior se encontraba la cárcel.

Tras la remodelación llevada a cabo entre los años 1997-1999 alberga la Sección de Arqueología del Museo Municipal “Jerónimo Molina”.

EL CASÓN
Localizado en la actualidad en el casco urbano de la población, es uno de los monumentos tardorromanos mejor conservados del territorio nacional. Data del siglo V d. de C. Es un panteón funerario paleocristiano de planta de cruz griega que tiene dos absidiolos y puerta de acceso en su cara este. Fue declarada monumento nacional en 1931.

ARCO DE SAN ROQUE O PUERTA DE GRANADA
Construida sobre la Puerta de Granada a principios del siglo XVII, se hizo totalmente de madera, siendo pasto de las llamas pocos años después, reconstruyéndose con ayudas del vecindario y municipio, esta vez en obra y manteniendo el arco que actualmente presenta.

Consta de una sola nave orientada al Norte-Sur. El piso es de azulejería valenciana con motivos vegetales, con predominio de los colores verdes y amarillos; en el centro están los atributos del santo peregrino, una esclavina, una vara con calabaza, un perro, las sagradas escrituras y dos leones cuyas cabezas tienen rasgos humanos.

En tiempos de esplendor, el pequeño templo contó con un ermitaño, que a su vez era el encargado de abrir y cerrar las puertas del Camino de Granada. En la actualidad solo se abre el día de San Roque (16 de agosto) para celebrar la tradicional procesión, que por voto desde 1592, para librar a la población de las epidemias, tiene lugar en el pueblo de Jumilla, y a la cuál debía asistir un miembro de cada casa.

TEATRO VICO
El Teatro Vico se construyó a finales del siglo XIX, en parte del solar del antiguo convento de las Llagas de San Francisco. Pertenece al denominado estilo ecléctico, y el proyecto fue obra del arquitecto Justo Millán y Espinosa, el mismo que diseñó el Teatro Romea de Murcia.

En el año 1890 se le bautizó con el nombre del actor Antonio Vico. Fue restaurado y reinagurado por la Reina Dª Sofia el 25 de abril de 1991.

En su fachada destacan, dentro de los tres cuerpos en que se divide, los medallones con bustos de yeso de glorias de la literatura española. Tiene tres plantas y forma de herradura, con una capacidad para 293 personas.

AYUNTAMIENTO
Reutilizando las antiguas dependencias del Hospital del Santo Espíritu, que a su vez estaba construido sobre el solar de la antigua ermita del mismo nombre, se remodeló en los siglos XIX y XX. En 1984 se vuelve a restaurar, y se coloca en la fachada el magnífico balcón de forja. Es un edificio de dos plantas, con amplio patio con mirador corrido en madera y salón de sesiones ricamente ornamentado.

IGLESIA MAYOR DE SANTIAGO
Es uno de los grandes símbolos de la ciudad. Este magnífico templo de planta central es un claro exponente de los avatares económicos de la localidad, así como del cambio de estilos y gustos arquitectónicos.

Su construcción se inicia a mediados del siglo XV en un estilo gótico tardío o flamígero, edificando solamente la nave central y las capillas laterales, y fue en el siglo XVI, con el renacentismo, estilo imperante del momento, cuando se construyeron la Capilla Mayor, con un magnifico retablo, atribuido a los hermanos Ayala, en el que está representada la vida del Apóstol Santiago. La Sacristía Vieja, construida bajo la torre haciendo en el primer cuerpo de la misma una capilla, actualmente denominada capilla Museo del Santo Sepulcro, donde se exponen imágenes que desfilan en los cortejos procesionales de Semana Santa, la Colecturía y la Puerta Principal o del lado sur, puerta de las denominadas de arco de triunfo sobre el que hay dos medallones con los bustos de San Pedro y San Pablo.

A continuación las obras sufrieron una paralización de algo más de un siglo, y fue a partir de principios del XVIII cuando comienza una gran actividad; se construyeron los dos cuerpos de la torre actual, no pudiendo ser terminado el tercer cuerpo de la torre por peligro de derrumbe debido a la carga de los muros. El Cardenal Belluga en 1728 ordenó la terminación de la torre, haciéndose de ladrillo para aligerar el peso.

En este siglo también se construyó la Capilla de la Comunión, diseñada en un estilo barroco muy austero, a la que más tarde se le daría salida abriendo la Puerta del Perdón. Por esta misma época, quizás antes de la construcción de la torre se hizo la sacristía nueva, a la que se accede por la colecturía, diseñada en un estilo barroco sobrio, de amplios espacios y decoración muy sencilla, con cornisa corrida y fuertes biselados sobre los dinteles de puertas y ventanas.

Retablo de la Iglesia de SantiagoLos últimos trabajos realizados en la iglesia se hicieron a finales del siglo XVIII y a principios del XIX. Las obras se hicieron en la parte oeste de la nave central, donde, como prolongación se construyó un coro y a ambos lados sendas naves con puerta de salida al atrio y unas pequeñas capillas laterales, colocando en una de ellas el batisterio, todo en el más puro estilo neoclásico pero guardando una armonía con la obra gótica de la nave central. El coro, separado del resto de la iglesia por una fabulosa reja obra del herrero jumillano Pascual Gómez, tiene en el centro un facistorio, y en su ángulo noroeste estaba el órgano, una magnífica pieza del siglo XVIII, destruido en la guerra civil. En estas mismas fechas se abrió la mencionada Puerta del Perdón, dando acceso desde el atrio a la capilla de la Comunión, con dos columnas ciclópeas de estilo jónico.

Toda la iglesia está rodeada de un espacioso atrio que tiene un banco corrido de sillería. El piso está hecho con las antiguas losas que sirvieron de lápidas a los enterramientos del interior de la iglesia.

Declarada monumento nacional en 1931.

MONASTERIO DE SANTA ANA DEL MONTE
La primera construcción en la zona data de 1450 y se sitúa en Santa Ana la Vieja, junto a la fuente, en un lugar donde, según la tradición apareció la imagen de la abuela del Cristo. Debido a los daños ocasionados por las escorrentías de las aguas de lluvia hicieron que se trasladara al actual emplazamiento, aprovechando igualmente otro afloramiento de agua, la Fuente de la Jarra. Este nuevo convento se abrió al culto en 1573, encuadrado dentro de la provincia franciscana de San Juan Bautista. Sus moradores son franciscanos descalzos.

El convento en su conjunto consta de iglesia con museo, convento propiamente dicho, hospicio y huerto, existiendo durante muchos años noviciado.

En el cuerpo central de la fachada hay dos torres gemelas construidas en ladrillo, y en la parte superior hay una imagen de la titular del templo. El atrio exterior está rodeado de los pasos necesarios para rezar un “via crucis”, todos ellos hechos con azulejerías valencianas.

La iglesia es de una nave central y otra lateral que es capilla del Cristo de la Columna, de Salzillo. El coro está situado sobre la puerta de la entrada y el crucero está separado del resto de la nave por una pequeña reja y un Cristo Crucificado, denominado Cristo de la Reja del siglo XVII, de gran devoción entre la población de Jumilla. El crucero está flanqueado por dos magníficos relicarios del año 1613, que contienen las reliquias más inverosímiles que uno pueda imaginar, traídas por el Marqués de Villena, a principios del siglo XVII, desde Italia.

El retablo del altar mayor, está presidido por una imagen de la abuela Santa Ana, del siglo XV.

Monasterio de Santa AnaEn la capilla del Cristo de la Columna, de Salzillo, podemos admirar la majestuosidad de esta magnífica talla de madera de ciprés. Es la obra más querida y más admirada por todos y la única que en la actualidad se baja y sube al convento en romería.

El museo contiene desde las más extrañas donaciones hasta obras de arte.

Dentro del huerto se encuentra la ermita de la Santísima Trinidad, de planta circular, con tres puertas, tres ventanas y tres altares, donde se pueden decir tres misas a la vez y con una vela cada misa, caso insólito de la liturgia cristiana.

SITUACIÓN GEOGRÁFICA
Jumilla, municipio con una extensión de 972 Km2 (el segundo lugar en extensión, del conjunto de municipios de la Región), está situado al Noreste de la Comunidad Autónoma de Murcia formando gran parte de la Comarca del Altiplano. Limita al Norte con los términos municipales de Fuente Alamo y Montealegre del Castillo; al Sur con Abarán, Cieza y Fortuna; al Este con Abanilla, Pinoso y Yecla y al Oeste con Ontur, Albatana y Hellín.

Para llegar a Jumilla por carretera desde Madrid, tomar la NIII y luego la N301, por Albacete. Desde Andalucía y Murcia, tomar la N301 desde Murcia. Desde el Levante, la N430 desde Valencia y luego la N344 hasta Jumilla.

ENLACES DE INTERÉS

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